El sábado 11 de octubre, convocados por Alejandra Mariona del grupo de rock (altamente recomendable) Metamorfica, amigos de la banda, chicos del Movi Under, compañeros de facultad de Ale y más, nos reunimos en Parque Centenario (primero en el parque propiamente dicho, y luego, lluvia mediante, en una confiteriade la zona -ver fotos-) con motivo de la conmemoración del 11 de octubre de 1492, el último día de libertad de los pueblos originarios de América. La charla fue muy gratificante, y de veras educativa. Ale nos trasladó el testimonio de Clemente, un aborigen Q'OM (o Toba, según los conquistadores) que visitó una de las clases de la materia que está cursando, y realmente los conmovió.
La reflexión que realizamos fue, que más allá de los motivos económicos fuertes (Europa costeó gran parte del aparato de la Revolución Industrial gracias al saqueo americano), de cundir la idea de que en América vivían monstruos, paganos (jamás humanos) y que no tenían cultura ni absolutamente nada, el exterminio, el etnocidio, la muerte de su cultura, tuvo (¡Y TIENE!) más que ver con eliminar aquello que hace peligrar el Statu Quo. Un mundo donde la vida es comunal, donde se establece una relación de respeto con la naturaleza, no puede más que avergonzar y poner en serio peligro al mundo capitalista. Todos aquellos que durante siglos, desde el saqueo de América, buscan o imaginan como utopía un sistema de vida más humano y en relación con la naturaleza para contraponerlo al modelo capitalista, en la América aborigen ese sistema de vida era una realidad. Por esa razón, más que nunca, los descendientes de los pueblos originarios luchan para mantener su cultura viva, aún inmersa en este mundo Capitalista que deshumaniza y liquida el planeta. Los que buscamos justicia y humanización en este mundo, tenemos que ayudar con su lucha. En América antes del 12 de octubre de 1492 hay una clave para la superación de este mundo deshumanizado.

Aquí va la versión del poema que leí el sábado 11 de octubre (tanto en la reunión de Parque Centenario como en el recital de Sanchezman en Ramos Mejía a la media noche)
La reflexión que realizamos fue, que más allá de los motivos económicos fuertes (Europa costeó gran parte del aparato de la Revolución Industrial gracias al saqueo americano), de cundir la idea de que en América vivían monstruos, paganos (jamás humanos) y que no tenían cultura ni absolutamente nada, el exterminio, el etnocidio, la muerte de su cultura, tuvo (¡Y TIENE!) más que ver con eliminar aquello que hace peligrar el Statu Quo. Un mundo donde la vida es comunal, donde se establece una relación de respeto con la naturaleza, no puede más que avergonzar y poner en serio peligro al mundo capitalista. Todos aquellos que durante siglos, desde el saqueo de América, buscan o imaginan como utopía un sistema de vida más humano y en relación con la naturaleza para contraponerlo al modelo capitalista, en la América aborigen ese sistema de vida era una realidad. Por esa razón, más que nunca, los descendientes de los pueblos originarios luchan para mantener su cultura viva, aún inmersa en este mundo Capitalista que deshumaniza y liquida el planeta. Los que buscamos justicia y humanización en este mundo, tenemos que ayudar con su lucha. En América antes del 12 de octubre de 1492 hay una clave para la superación de este mundo deshumanizado.

Aquí va la versión del poema que leí el sábado 11 de octubre (tanto en la reunión de Parque Centenario como en el recital de Sanchezman en Ramos Mejía a la media noche)
Hubo
Del carajo
Descendió
Un grito
Enredado
Errado
Cuando sus pasos
Bajaron
De los barcos
Cuajaron
Las botas sangraron
Barro
De costas con miedo
En las Indias que no eran Indias
En las tierras Edén, marrones, verdes
Espejismos pólvora
Ojos negros curiosos, prófugos
Hubo metales preciosos
Hubo que quitarle
Toneladas
De roca y
Dedos maduros
Aferrados
Y hubo que llevárselo todo en barco
En barco
En barco
Y barcos…
Caraberas, calaveras
Cara y cruz
Entre el barco y el oro
Hubo también
Mujeres despojadas
Y niños miedo
Y guerreros inmolarse
Y pechos duros,
Roca, roca, roca...
Y algún rey y juglar
Burla
Bufón
Banquete
Alegría
Curiosidad
Las boleadoras
Mirar los cofres
Perplejos
Del barco,
También bajaron a una bestia
Soñolienta,
Maloliente
Pesada,
Eficacia de cuentas
Habilidad de látigo
Ante la bestia
Se atornillan rodillas hipócritas
Hipnosis de cielo
Hipótesis de muerte
La bestia ÚNICA
Para garantía
Debió tragarse
De un bostezo de cruces
Al sol
A la luna
Al amanecer
A la lluvia
Al eclipse
A la cosecha
...
Masticó con sonriente fuerza
Lubricó la licuadora mandíbula
Con maquinal sangre saliva
Combustible místico
Cena última Belén-Lima
Y vomitó español
Y plomos para alimento de sus soldados
Sobre la roca partida
Se tallaron palabras de sangre
Sin lecturas,
Sin comprensión forastera…
Irrumpió la Ñ,
Y los maderos clavados
Y un mártir pobre con sabor a sal
Los cuerpos quebrados,
Los pueblos arrasados
Humo
Hubo
Niños llorando
Lágrimas en otra lengua,
Bárbaras
Los viejos tembleques,
Con mirada dura
El coro en silencio,
El lamento ancestral
La maldición profunda,
Que profana Dios-Bestia
Mina
Corre nbbb
Pico
Camina
Pala
Se arrastra
Martillazo
Aún hoy
La bestia vomita,
Se tira pedos,
Sigue atenta las cuentas,
Las carretillas cargadas,
Dagas
Doradas,
Que cruzan,
Crujen,
El horizonte rosa,
Mudo,
Mundo,
Toma apuntes,
Bitácora y lápiz negro
La bestia
Apoya su culo
Ahí dónde había patria
Y hace su nido
De mierda
Incómodo y qué le importa,
Cría
Colonias
Para cortesanos de cuarta
Que comen ojos
Y luego
División,
Alambre,
Hambre,
Vías de metal,
Cables parlantes,
Vapor, y bulones,
Repúblicas, y colores
Patrias como nueces sin frutos
Y luego
Cinta de Ford
Tubos prendidos al unísono
Genocidio del silencio
A la hora pico
Y un discurso
Pastiche
Lápiz labial
Rodete
Todo ojos
Todo labios
Grita desde un carajo
De celeste y blanco
De San Martín y Perón
Algo en un idioma,
De entre oro y muerte,
Que huele mal
Balbucea
“Feliz día de la razia”
Disfrutamos
El pie firme
Cómodo y blando
Gracias tierra
Humedecida
Humus
De cadáveres
Que no fuimos nosotros
Orígenes de
Bóvedas de maderas
Con olor a mar-mal
América,
Útero raspado, áspero
Aloja la carroña de sus verdugos
Y anida,
Sollozante,
Lo que queda de su cría…
Del carajo
Descendió
Un grito
Enredado
Errado
Cuando sus pasos
Bajaron
De los barcos
Cuajaron
Las botas sangraron
Barro
De costas con miedo
En las Indias que no eran Indias
En las tierras Edén, marrones, verdes
Espejismos pólvora
Ojos negros curiosos, prófugos
Hubo metales preciosos
Hubo que quitarle
Toneladas
De roca y
Dedos maduros
Aferrados
Y hubo que llevárselo todo en barco
En barco
En barco
Y barcos…
Caraberas, calaveras
Cara y cruz
Entre el barco y el oro
Hubo también
Mujeres despojadas
Y niños miedo
Y guerreros inmolarse
Y pechos duros,
Roca, roca, roca...
Y algún rey y juglar
Burla
Bufón
Banquete
Alegría
Curiosidad
Las boleadoras
Mirar los cofres
Perplejos
Del barco,
También bajaron a una bestia
Soñolienta,
Maloliente
Pesada,
Eficacia de cuentas
Habilidad de látigo
Ante la bestia
Se atornillan rodillas hipócritas
Hipnosis de cielo
Hipótesis de muerte
La bestia ÚNICA
Para garantía
Debió tragarse
De un bostezo de cruces
Al sol
A la luna
Al amanecer
A la lluvia
Al eclipse
A la cosecha
...
Masticó con sonriente fuerza
Lubricó la licuadora mandíbula
Con maquinal sangre saliva
Combustible místico
Cena última Belén-Lima
Y vomitó español
Y plomos para alimento de sus soldados
Sobre la roca partida
Se tallaron palabras de sangre
Sin lecturas,
Sin comprensión forastera…
Irrumpió la Ñ,
Y los maderos clavados
Y un mártir pobre con sabor a sal
Los cuerpos quebrados,
Los pueblos arrasados
Humo
Hubo
Niños llorando
Lágrimas en otra lengua,
Bárbaras
Los viejos tembleques,
Con mirada dura
El coro en silencio,
El lamento ancestral
La maldición profunda,
Que profana Dios-Bestia
Mina
Corre nbbb
Pico
Camina
Pala
Se arrastra
Martillazo
Aún hoy
La bestia vomita,
Se tira pedos,
Sigue atenta las cuentas,
Las carretillas cargadas,
Dagas
Doradas,
Que cruzan,
Crujen,
El horizonte rosa,
Mudo,
Mundo,
Toma apuntes,
Bitácora y lápiz negro
La bestia
Apoya su culo
Ahí dónde había patria
Y hace su nido
De mierda
Incómodo y qué le importa,
Cría
Colonias
Para cortesanos de cuarta
Que comen ojos
Y luego
División,
Alambre,
Hambre,
Vías de metal,
Cables parlantes,
Vapor, y bulones,
Repúblicas, y colores
Patrias como nueces sin frutos
Y luego
Cinta de Ford
Tubos prendidos al unísono
Genocidio del silencio
A la hora pico
Y un discurso
Pastiche
Lápiz labial
Rodete
Todo ojos
Todo labios
Grita desde un carajo
De celeste y blanco
De San Martín y Perón
Algo en un idioma,
De entre oro y muerte,
Que huele mal
Balbucea
“Feliz día de la razia”
Disfrutamos
El pie firme
Cómodo y blando
Gracias tierra
Humedecida
Humus
De cadáveres
Que no fuimos nosotros
Orígenes de
Bóvedas de maderas
Con olor a mar-mal
América,
Útero raspado, áspero
Aloja la carroña de sus verdugos
Y anida,
Sollozante,
Lo que queda de su cría…

1 comentario:
Walter, es genial (y triste) este escrito. una lástima que tenga que existir. de todos modos te felicito.
un abrazo
denisse
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